Cliche o realidad?
Es la típica frase que escuchamos al cerrar el año y comenzar otro nuevo. Todo comienza con un pequeño balance, todos lo hacemos, nadie esta excento. Hasta los que dicen q no, en algún momento por sus cabecitas rondan las cosas mas importantes del año. Malas noticias para ellos…eso también es hacer balance! Luego comienza el año y con el una catarata de promesas de lo mas variadas.
Este año voy a ir al gym 3 veces por semana mínimo.
Este año empiezo la dieta.
Este año voy a estudiar un poco todos los días para no llegar apretada a los exámenes. (esta también puede darse mas cerca del comienzo del año facultativo)
Voy a dejar de fumar
Voy dejar de tomar
Voy a llegar a casa temprano
Voy a tener mas tiempo libre para estar con mi familia
No voy a dejar las cosas para ultimo momento.
Voy a aprobar todas las materias, no me voy a llevar ninguna a marzo/diciembre
No voy a coquetear con otra chica que no sea mi novia.
Voy a borrar por completo de mi vida a …. (completar con el nombre de la persona indeseada)
Este año me recibo…
Este año cambio de laburo…
Voy a pagar las cuentas antes de que venzan.
Y también tenemos de las promesas mas filosóficas
No voy a mentir
Voy a ser mejor persona
Voy a preocuparme menos y disfrutar mas
Voy a quejarme menos
Voy a enojarme menos y reír mas.
Y así podría quedarme todo el día escribiendo, que no es mi objetivo. Lo que tenemos que darnos cuenta, es la facilidad con la que hacemos las promesas y lo frágiles que se vuelven a medida que va pasando el año. Algunas las llegamos a cumplir por la mitad, y en el peor de los casos…algunas las olvidamos por completo.
Y eso nos lleva a la nueva angustia de terminar el año con pocas o ninguna de estas promesas cumplidas. Y paradójicamente esta es la fuerza que nos lleva a pensar que el año que viene SI lo lograremos. De esta manera se forma un circulo, año tras año.
Muchas veces hice promesas y de hecho las sigo haciendo, aunque cada vez son menos, y es por que no creo, que nuestras vidas puedan cambiar ni bien el reloj da las 12, marcando el inicio de un nuevo año. Aunque, estaría muy bueno que así fuera. Me parece muy sano ponerse objetivos, tener sueños y deseos, por que son ellos los que nos mantienen vivos. Lo que creo es que no es necesario esperar otro año para planificar y cumplirlos. La vida es todos los días, cada vez que nos levantamos. Por eso es que trato, humildemente, de levantarme cada día como si fuera año nuevo, con toda esa fuerza que nos transmite empezar estrenar algo nuevo.
Renovando las promesas día tras día, se hace mas llevadero el poder cumplirlas y menos sufrido el fin de año.
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